viernes, 9 de noviembre de 2012

ELECTROSHOCK


El electroshock es una terapia que consiste en el pasaje de corriente eléctrica a través del cerebro, buscando una activación neuronal. Se emplea en el tratamiento de esquizofrenia y depresiones severas. Las complicaciones del electroshock incluyen pérdida de la memoria, desorientación temporal, daños cerebrales, etc. La electricidad despolariza las neuronas, generando una crisis epiléptica parcial, lo que hace que las neuronas liberen mediadores y factores tróficos, que originan la neurogénesis (creación de nuevas neuronas) en el hipocampo.


El electroshock, continúa empleándose en psiquiatría, y actualmente se lo conoce como terapia electro-convulsiva (TEC). A pesar de que se aplica con éxito en el mundo desde hace más de 70 años, los científicos no sabían cómo funcionaba exactamente la TEC o por qué da resultado. Un equipo de científicos ha demostrado, por primera vez, que la TEC afecta la comunicación entre las distintas partes del cerebro asociadas con la depresión.

En concreto, estos investigadores han visto que la TEC controlaría las conexiones hiperactivas entre las áreas cerebrales relacionadas con el ánimo y las áreas asociadas con el pensamiento y la concentración. Esto, consideran los autores, frenaría el impacto de la depresión en la capacidad de los pacientes de disfrutar y realizar las actividades diarias. 

En los últimos años, los especialistas han desarrollado una nueva teoría sobre cómo la depresión afecta el cerebro. Sugieren que existe una 'hiperconexión' entre las áreas cerebrales involucradas en el procesamiento de las emociones y el cambio de ánimo y las zonas ligadas al pensamiento y la concentración.


Estos investigadores utilizaron resonancias magnéticas funcionales para estudiar el cerebro de nueve pacientes con depresión grave antes y después del tratamiento con TEC. Posteriormente, el equipo realizó un análisis matemático complejo para investigar la conectividad cerebral. 


Actualmente se emplea anestesia general para la aplicación del electroshock, y se realiza en el quirófano. Las sesiones duran unos pocos minutos, y la aplicación de corriente, apenas unos segundos. La convulsión que provoca el electroshock es similar a la de tipo epiléptico, y es acompañada por apnea, en ocasiones por pérdida de orina, semen y heces. El ataque es acompañado por un coma, del cual el paciente despierta confundido, y esta desorientación puede durar 5-30 minutos o más.

2 comentarios:

  1. Creo que tenéis un blog muy interesante. Sin embargo, la información acerca del electroshock es muy pobre, aunque lo entiendo porque en España esta técnica (que en Italia, por ejemplo, país en que se originó, apenas se emplea y son muchísimos los psiquiatras y psicólogos conocidos que han manifestado públicamente su desacuerdo con ella) está en pleno auge gracias a la pobreza mental de nuestros psiquiatras de orientación biologicista y, por tanto, reduccionista.
    Si entre vosotros hay alguien que de verdad considere al paciente un ser humano y se preocupa por ayudarle, podría leer algo de lo que se escribe en Canadá, Italia, Francia, Estados Unidos, Inglaterra, etc., donde hay lugar para la ciencia sin sesgos ni intereses oscuros.
    Recomiendo vivamente para empezar los libros de Peter R. Breggin: "Brain-disabling treatments in Psychiatry" y el de Linda Andre, titulado:Doctors of deception - What they don't want you to know about shock treatment.

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  2. Los leí ambos y te puedeo decir que cualquiera que lo haya hecho jamás en la vida aceptaría someterse a esta abominación de "tratamiento" ni permitiría que a ningun ser querido ó amigo se le aplicase. Te puedo decir tambien que un maldito psiquiatra español experimentó conmigo hace casi medio siglo porque supuestamente yo padecía una depresión y luego de recetarme sucesívamente varias drogas antidepresivas (de las de aquella época), terminó convenciéndome de que me internara en un hospital psiquiátrico que existía en el barrio Atocha de Madrid. Al final, terminó administrándome una tanda de tres electroshocks en días alternos de una semana, menos mal que si mi memoria no me falla, solo fueron tres, si no no hubiera podido haber logrado luego las cosas que logré en la vida, aun con dificultada al principio. Años después supe que ese mísmo psiquiatra, hoy ya fallecido, llegó a ser un célebre profesor de su especialidad en la facultad de medicina de la Universidad Complutense de Madrid ( si no me equivoco) y cambió totálmente su postura en cuanto al uso de drogas psiquiátricas ( y por supuesto, tratamientos de shock)como vía primaria para tratar las enfermedades mentales favoreciéndo en su lugar el enfoque psicoterapéutico, qué ironías tiene la vida, verdad?.

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