viernes, 16 de noviembre de 2012

¿LOS CEREBROS MÁS GRANDES SON LOS MÁS INTELIGENTES?

Siempre se ha debatido entre la polémica acerca de la relación entre el tamaño del cerebro y la inteligencia. Los científicos están de acuerdo en una cosa: Un cerebro grande no garantiza una gran inteligencia.


ÉRASE UNA VEZ...

Aquí os dejo el capítulo de "Érase una vez el Cuerpo Humano" en el que se hace referencia al cerebro.

EL ÉXITO Y EL FRACASO ACTIVAN EL CEREBRO

A nivel cerebral importa mucho ganar o perder, pues las señales generadas en el cerebro cuando alguien tiene éxito o fracasa no se procesan en una zona concreta de la corteza cerebral, como por ejemplo la zona que se encarga de procesar las recompensas.


¿DE QUÉ ES CAPAZ NUESTRO CEREBRO?

          

jueves, 15 de noviembre de 2012

SÍNDROME DE CAPGRAS Y SÍNDROME DE FRÉGOLI

El síndrome de Capgras o ilusión de Sosias es una forma de delirio de los más extravagantes que se conocen. En él, la persona está completamente convencida de que alguien, generalmente una persona muy conocida para ella, es en realidad un completo impostor que está tratando de asumir su identidad.

Esta enfermedad está relacionada con la pérdida del reconocimiento emocional de los rostros familiares. Su causa podría ser una desconexión entre el sistema de reconocimiento visual y la memoria afectiva.

ENFERMEDAD DE JANSKY BIELSCHOWSKY

La enfermedad de Jansky Bielchowsky es una enfermedad neurológica rara que pertenece al grupo de las ceroidolipofuscinosis.

Las ceroidolipofuscinosis neuronales constituyen un grupo de enfermedades raras neurológicas progresivas hereditarias, que se caracterizan por el acúmulo de lipofucsina, pigmento lipídico (sustancia grasa) autofluorescente, que se deposita en las neuronas del cerebro y en otros tejidos. El pigmento también se llama lipofuscina, por lo que a estas enfermedades modernamente se las llama también lipofuscinosis neuronales o lipofuscinosis neuronales del ceroide.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

¿COMO NOS AFECTA EL LLANTO DE UN BEBÉ?

Un estudio descubrió que activa las regiones del cerebro relacionadas con la respuesta de lucha, huida, alerta y el instinto de supervivencia ante el peligro.


Los científicos han descubierto que el cerebro está estructurado para tener una fuerte reacción ante ese sonido, lo que nos hace prestar más atención y preparar el cuerpo para ayudar cada vez que lo oímos, aun cuando no seamos los padres del bebé.